domingo 4 junio 2006
Primera CRÓNICA de En Negro
Por reporter, a las 14:48 :: Reporter :: #14 :: rss
Soy un cronista improvisado. A mí no me contrató el Sr. Mierda para esto. Es más, creo que no le gustaría que hablara de lo que no debo. Pero no lo puedo evitar. La fama de bocazas me precede. La primera función de En Negro se saldó sin víctimas. Fue casi un milagro. El tío Oscaronne se paseaba exhibiendo su 38 corto a diestro y siniestro mientras preguntaba por la contraseña. La aparición proverbial de algunas chicas que llamaron su atención -y a las que se dedicó en cuerpo y alma- evitó que alguien saliera herido. Corrió el alcohol y las botellas se acumularon en la barra del local ante la torpeza del camarero, un tipo al que se le notaba de lejos que estaba más acostumbrado a usar la pistola que el abridor. Llegó gente de diferentes rincones. Gente de diferente calaña. Buenos y malos tipos. Había directivos de empresas, algún joyero, actores y actrices en busca de financiación, algún programador, algún crítico, algún miembro de la administración, algún productor, varios guionistas en busca de historias, que se mezclaron con la gente del Sr. Mierda hasta que no podían distinguirse unos de otros envueltos en aquel denso humo de tabaco que llena de vida al Sr. Mierda. Lo vi disfrutar mientras la gente se envenenaba.
Hice algunas fotos de las que doy cuenta a continuación. Aparecen retocadas. No es inteligente mostrar imágenes de gente de bien junto a tipos fichados por la policía. Puedo ser bocazas, pero no gilipollas.

Grupo de actores en busca de oportunidad

Dos mafiosos y una chica mala

Grupo de guionistas

El tío Oscaronne, con su 38 en la mano, rodeado de chicas

Un mafioso venezolano entre su chica cubana y un crítico

Alguien olvidó el sombrero

Dos peligrosos mafiosos

Productor y acompañante